domingo, 11 de enero de 2015

La Biotecnología y los Plasticos Biodegradables

Casi todo lo que compramos viene envasado en plástico. Estos envases protegen al producto, son baratos y parecen durar indefinidamente. Pero nada es perfecto, su durabilidad es un problema serio para el medio ambiente. Es por eso que se están desarrollando plásticos biodegradables, es decir, que pueden ser transformados en sustancias simples por la acción de organismos vivos, y ser así eliminados más rápidamente del medio ambiente.
Los plásticos biodegradables pueden producirse a partir del almidón, un polímero natural fabricado por las plantas. Los cereales y los tubérculos tienen mucho almidón, y éste puede ser convertido en plástico. En este sentido, se ha logrado un material biodegradable fabricado con el almidón de papa que podría reemplazar al polietileno empleado, por ejemplo, en agricultura para cubrir los suelos y así evitar la aparición de malezas y reducir la cantidad de agua de riego. La ventaja es que este material derivado del almidón es biodegradable, y por lo tanto no tiene que retirarse del campo. Otra opción es extraer el almidón del maíz o de la papa y luego transformarlo en una molécula pequeña, el ácido láctico, por acción de microorganismos. El ácido láctico después es tratado químicamente para formar polímeros, los cuales  se unen entre sí para dar lugar al plástico llamado PLA (poliláctido). El PLA sirve para hacer macetas que se pueden enterrar, pañales descartables, hilos para sutura y cápsulas de remedios. 
Otra alternativa es usar bacterias que fabrican en su interior gránulos de un plástico llamado polihidroxialcanoato (PHA). Las bacterias pueden crecer en cultivo y el plástico ser extraído fácilmente. Los científicos ahora identificaron los genes bacterianos que llevan la información para fabricar el PHA y los transfirieron a otras bacterias, más fáciles de manejar, y también al maíz, para poder más adelante fabricarlo a partir de este cultivo.

Desarrollo de una nueva línea de automóviles eléctricos sin conductor 

Los automóviles “inteligentes”, capaces de conducirse a sí mismos, no solo realizarán de forma rutinaria operaciones hoy tan engorrosas para los conductores humanos como la de aparcar o desaparcar en un espacio pequeño, sino que incluso serán capaces de encontrar la estación de recarga más cercana sin necesitar para nada al conductor humano. Comienzan a surgir vehículos eléctricos capaces de hacer trayectos cortos de manera autónoma, y de reaccionar apropiadamente ante obstáculos imprevistos, como por ejemplo una roca caída en la carretera o un peatón imprudente que cruza la calle sin mirar.

Incluso en los automóviles pensados para ser pilotados por un conductor humano, los más nuevos incluyen sistemas “inteligentes” de ayuda, que alertan al conductor de un posible topetazo cuando está aparcando, o vigilan la carretera y le indican la distancia de seguridad necesaria que debe mantener con respecto al vehículo de delante mientras circula. Otros detectan si el conductor se está durmiendo y le despiertan. Algunos de estos sistemas pueden incluso, ante la incapacidad temporal de la persona para hacer su trabajo al volante, tomar el control del vehículo para detenerlo de forma segura o para virar a fin de evitar una colisión.

Unos científicos del Instituto Fraunhofer de Ingeniería de Producción y Automatización (IPA) en Stuttgart, Alemania, trabajan en vehículos que sean capaces de autopilotarse a través de carreteras con tráfico y sin ayuda humana.

La especialidad de los investigadores del IPA es el desarrollo de robots. En el edificio del instituto existe un prototipo que se desplaza sobre cuatro ruedas y es capaz de encontrar de forma independiente la ruta a seguir, incluso a través de un terreno desconocido. Los retos que el robot debe afrontar son similares a los de la conducción automática. Aquí, también, los sensores necesitan escudriñar el entorno para detectar ev
entuales obstáculos y permitirle así al robot dar un rodeo cuando un obstáculo se interpone en su camino y luego seguir circulando hacia el punto de destino deseado. ¿Por qué, pues, no aprovechar esa experiencia tecnológica y aplicarla al coche? La obvia oportunidad de aprovechar en automóviles automatizados lo aprendido con robots comenzó a tenerse en cuenta en el IPA hace año y medio, cuando un equipo interdisciplinar de expertos en ciencias de la computación, matemáticos, ingenieros eléctricos e ingenieros mecatrónicos pusieron en marcha el proyecto Afkar.

Robots para asomarse al interior de volcanes 

Explorar volcanes es una labor arriesgada. Esa es la razón por la que la vulcanóloga Carolyn Parcheta y el robotista Aaron Parness, ambos del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA en Pasadena, California, Estados Unidos, están desarrollando robots que pueden meterse en hendeduras a través de las cuales a los humanos nos resultaría imposible pasar. Así, tales robots pueden llegar a sitios vedados para el Ser Humano y ofrecernos nuevas y fascinantes perspectivas científicas sobre estas estructuras geológicas tan inquietantes que son los volcanes.

El proceso exacto por el que un volcán entra en erupción aún presenta bastantes misterios para la ciencia. Hay modelos, pero todos son muy simples. El equipo de Parcheta busca ayudar a hacer más realistas a esos modelos.

Esta línea de investigación será también útil para conocer mejor algunos aspectos de los volcanes extraterrestres. Tanto en la Tierra como en Marte, las fisuras son la estructura física más habitual desde la que surge el magma. Lo mismo resulta probablemente aplicable a los volcanes que estuvieron activos en la Luna, Mercurio, Encélado y Europa, aunque el mecanismo de la erupción volcánica en estos otros cuerpos planetarios, ya sea pasado o presente, es desconocido.

En los últimos años, varias naves de la NASA nos han enviado imágenes increíbles de cuevas, fisuras y lo que parecen chimeneas volcánicas, en Marte y la Luna. Desarrollar tecnología para la exploración robótica de volcanes terrestres es un buen modo de ensayar tecnología que algún día sirva para explorar volcanes de otros mundos.

Parcheta, Parness y Karl Mitchell explotaron este concepto por primera vez el año pasado, usando un robot de dos ruedas al que llamaron VolcanoBot 1. Este robot mide 30 centímetros de, longitud (12 pulgadas) y posee unas ruedas de 17 centímetros (6,7 pulgadas).

 

Hija de Sharon rompe el silencio

Tres dias despues del accidente que termino con la vida de la popular cantante Sharon, las investigaciones continuan en Santa Elena. Esto mientras que samantha grey, hija de la recien fallecida reina de la tecnocumbia, Sharon 'la hechicera' rompe el silencio tras la muerte de su madre la mañana de hoy hizo algunas revelaciones.